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Cuatro años de creer: la historia que sigue creciendo

Los Teros del barrio San Pedro cumplen 4 años

Cuatro años parecen poco cuando se miden en calendario. Pero cuando se miden en historias, en chicos que encontraron un lugar, en familias que volvieron a creer, cuatro años pueden sentirse como toda una vida.

Pregúntenle a un niño o a una niña qué significa pasar de los 6 a los 10 años dentro de un espacio que siente propio. Pregúntenle a un adolescente cómo fue llegar a los 14 habiendo entrado a los 10, creciendo entre entrenamientos, amistades y aprendizajes que dejaron huella. Para ellos, estos años no son una cifra: son una parte entera de su infancia y de su juventud invertida en algo que generó recuerdos imborrables, identidad y orgullo.

Los Teros cumplen 4 años. Y no es solo un aniversario: es la confirmación de que cuando el compromiso es real, el tiempo se convierte en aliado. Cada entrenamiento bajo el sol, cada tarde de lluvia igual asistida, cada viaje, cada abrazo después de un partido, fue construyendo algo que va mucho más allá del básquet. Se fue construyendo pertenencia.

Estos años son sinónimo de creer. Creer cuando era difícil, cuando no sobraba nada, cuando el camino parecía largo. Creer que un espacio gratuito podía transformarse en una escuela de valores. Creer que el deporte podía ser refugio, disciplina, alegría y futuro al mismo tiempo. Y esa fe silenciosa, sostenida día a día, reunió a las personas necesarias. Porque los grandes equipos no se arman por casualidad: se encuentran. El tiempo y las circunstancias juntaron entrenadores, familias, voluntarios y chicos con un mismo pulso: dar lo mejor sin esperar nada a cambio.

Los Teros es desafío constante. Cada generación trae nuevas historias, nuevas batallas, nuevas oportunidades de crecer. Pero también es un acto profundamente desinteresado. Nadie está ahí por comodidad. Está quien entiende que servir transforma, que acompañar cambia destinos, que sostener un proyecto así es una forma concreta de amar a la comunidad.

Cuatro años después, el resultado no solo se mide en trofeos y estadísticas. Se mide en miradas más seguras, en chicos que aprendieron a confiar en sí mismos, en vínculos que no existían y hoy son familia. Se mide en la certeza de que valió la pena empezar… y de que recién estamos comenzando.

Feliz aniversario, Los Teros. Que estos primeros cuatro años sean solo el prólogo de una historia mucho más grande.

Los Teros del barrio San Pedro cumplen 4 años
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